Es un must a la hora de cuidar tu piel, este tratamiento facial profesional esta orientado a higienizar, oxigenar y equilibrar la piel en profundidad, eliminando impurezas, células muertas y exceso de sebo para restaurar su funcionamiento natural y luminosidad.
Una piel limpia no solo se ve mejor, funciona mejor.
Tus preguntas, nuestras respuestas
La limpieza facial profunda combina técnicas manuales y tecnología estética, adaptadas al tipo de piel y sus necesidades. El protocolo puede incluir:
- Higienización inicial
- Exfoliación química para retirar células muertas
- Peeling ultrasonico
- Apertura de poros
- Extracción controlada de comedones e impurezas
- Mascarilla específica calmante, purificante o hidratante
- Alta frecuencia, LED u otros activos según evaluación
- Sellado con hidratación y fotoprotección
Es un procedimiento personalizado, seguro y realizado por profesionales de la salud estética.
Algunos de los beneficios de la Limpieza facial profunda son:
- Limpieza profunda y control de impurezas
- Prevención de comedones y brotes
- Mejora textura y apariencia de la piel
- Estimula la renovación celular
- Mantiene el equilibrio cutáneo
- Ideal como base para otros tratamientos estéticos
- Todo tipo de pieles
- Pieles grasas o mixtas
- Pieles con poros obstruidos o puntos negros
- Pieles opacas o con textura irregular
- Como tratamiento de mantenimiento facial periódico
- Infecciones activas en la piel
- Acné inflamatorio severo
- Lesiones abiertas
- Rosácea activa no controlada
- Dermatitis o procesos inflamatorios agudos
Siempre se realiza evaluación previa para adaptar el protocolo.
- Evitar maquillaje por 24 horas
- No exponerse al sol directo el mismo día
- Usar protector solar diariamente
- Evitar exfoliaciones o productos irritantes por 48 horas
- Mantener hidratación adecuada
- Seguir rutina facial indicada por el profesional
FAQ
El efecto inmediato de limpieza y luminosidad se mantiene durante varias semanas.
Se recomienda realizar una limpieza facial profunda cada 4 a 6 semanas como parte del cuidado regular de la piel.
- Inmediato: piel más limpia, suave y luminosa al finalizar la sesión.
- Progresivo: mejora sostenida de la textura y equilibrio cutáneo con sesiones regulares.
El resultado es una piel fresca, equilibrada y visiblemente saludable desde la primera sesión.
No siempre es obligatoria una evaluación médica formal, pero sí es imprescindible una valoración profesional previa para garantizar seguridad y resultados óptimos.
